Una consulta de Ayurveda es un proceso de conocimiento y valoración profunda de la persona. No se trata únicamente de atender un síntoma, sino de comprender cómo se ha generado el desequilibrio y qué factores pueden estar manteniéndolo.
Cada persona tiene una constitución propia y un momento diferente. Por eso, las recomendaciones no pueden ser iguales para todos: el objetivo es recuperar el equilibrio respetando la naturaleza de cada persona y su situación actual.
La primera consulta tiene una duración aproximada de dos horas.
Comenzamos hablando del motivo de consulta y de aquello que la persona quiere trabajar. A partir de ahí realizo una valoración global en la que observo su constitución (prakriti) y el estado actual de los doshas, así como otros aspectos fundamentales desde la perspectiva ayurvédica: fuerza digestiva (agni), tejidos (dhatus), mente y diferentes funciones fisiológicas.
También tenemos en cuenta el historial de salud, posibles enfermedades o intervenciones importantes, si existe alguna medicación o tratamiento en curso, la alimentación y los hábitos a lo largo de las diferentes etapas de la vida, la actividad física, el trabajo y otros factores que puedan haber influido en el estado actual.
Todo ello permite reconstruir el recorrido que puede haber llevado hasta el desequilibrio actual.
No tratar solamente el síntoma
Una parte fundamental de mi trabajo consiste en buscar y, cuando es posible, eliminar el factor que está causando o manteniendo el desequilibrio.
A veces ese factor puede modificarse directamente. Otras veces forma parte de las circunstancias de vida de la persona y no puede eliminarse por completo. En esos casos buscamos cómo reducir su impacto y qué cambios pueden ayudar a recuperar el equilibrio.
Por eso, el objetivo no es simplemente aliviar un síntoma de manera aislada. Se trata de comprender qué hay detrás y trabajar sobre la causa en la medida de lo posible, siempre teniendo en cuenta la constitución de la persona para no corregir un desequilibrio generando otro.
A partir de toda la valoración elaboro una alimentación personalizada, indicando los alimentos que pueden favorecer el equilibrio y aquellos que conviene reducir o evitar, organizados por grupos de alimentos.
No se trata de aplicar una dieta estándar. Cada pauta se construye como un puzle, teniendo en cuenta la constitución, el desequilibrio, la capacidad digestiva, el momento vital, la estación del año y también la capacidad real de la persona para llevarla a cabo.
Además de la alimentación, pueden incorporarse diferentes rutinas y prácticas ayurvédicas adaptadas a cada caso: oleaciones corporales con aceite, cuidado de la lengua, nasya, pautas diarias, infusiones, plantas y preparados de la farmacopea ayurvédica cuando están indicados.
Después de la consulta preparo un informe detallado con la valoración realizada y las pautas personalizadas, que envío posteriormente por correo electrónico.
El proceso no termina con la entrega del informe. Si surgen dudas durante la aplicación de las recomendaciones, podemos ir resolviéndolas y ajustando lo necesario.
Habitualmente, después de aproximadamente mes y medio o dos meses, podemos realizar un seguimiento, dependiendo de las necesidades de cada persona. En ese momento valoramos qué ha cambiado, qué dificultades han aparecido y si es necesario modificar la alimentación, las pautas o los preparados ayurvédicos.
El objetivo es que, una vez recuperado el equilibrio, la persona pueda incorporar hábitos que le permitan mantenerlo y comprender mejor cómo cuidar de sí misma.
Para mí, Ayurveda no consiste únicamente en seguir unas pautas para encontrarse mejor. También es una forma de comprender la relación entre nuestro cuerpo, nuestra mente, nuestros hábitos y la manera en que vivimos.
Conocer nuestra propia naturaleza nos permite observar qué nos equilibra y qué nos aleja de ese equilibrio. Y, desde ahí, aprender a vivir de una manera más consciente.
Como ocurre con las demás vías que forman parte de mi trabajo, entiendo el Ayurveda como un camino que puede ayudarnos a conocernos más profundamente y a reconocer aquello que somos, más allá de nuestros desequilibrios y circunstancias.
Primera consulta: 75 €
Seguimiento: 50 €
Duración: aprox. 2 h la primera consulta
El trabajo de Ayurveda puede complementarse, cuando está indicado, con diferentes tratamientos y masajes ayurvédicos.
El masaje puede formar parte de un proceso de cuidado y equilibrio más amplio, adaptándose a las necesidades y características de cada persona.
¿Quieres profundizar en el Ayurveda?
Además de las consultas individuales, también imparto seminarios y talleres para acercarte al Ayurveda desde la comprensión y la experiencia, y aprender a integrar sus principios en tu vida cotidiana.